lunes, 28 de abril de 2014

TALLER
Como dice un anuncio de Televisión Española, todos deseamos lo mejor para nuestros hijos; sobre todo, que sean felices. Pero ¿qué es la felicidad? ¿Qué es una vida realizada? Sin duda, una vieja pregunta para la que, sin embargo, no hay una sola respuesta.
Ante esta cuestión, conviene no ceder a ninguna forma de ilusión ni hacer abstracción de ella. No son buenos los tópicos. Nada que ver, por consiguiente, con esos libros de consejos prácticos y autoayuda que tanto abundan en las estanterías de nuestras librerías y que tan buena venta tienen. Quisiera ganar mucho dinero, ser guapo, ser amado, ser el más listo, en definitiva, quisiera realizarme y ser feliz: creo que, más o menos, de una u otra manera, así lo deseamos todos y, si vemos que nosotros ya no lo vamos a alcanzar, lo soñamos para nuestros hijos y nos empeñamos en ello, a veces con lamentables consecuencias (porque nos olvidamos de vivir nuestro propio presente o porque nuestros planes no coinciden con los de nuestros hijos).
Nuestra cultura fomenta de manera sobresaliente ese imperativo de realización, convirtiendo el éxito como tal en un ideal absoluto; de esta manera, los fracasados no cuentan, no valen, se genera un nuevo sentimiento de culpa en la persona porque no llega a la meta, no reproduce el canon socialmente vigente. La nuestra es una cultura que, lejos de integrar, está generando excluidos a un ritmo sin precedentes, aunque teóricamente –y gracias a la publicidad aplicada a la intervención social y a las campañas políticas- las cosas puedan parecer de otra manera.
“Por lo demás, la idea de realización parece bastante discutible. ¿Acaso no resulta inadecuada, o incluso falaz, desde el momento en que requiere juzgar una existencia en su conjunto? ¿No es tan ingenuo como erróneo pretender pensar la vida desde una categoría más apropiada para un examen de oposiciones que para la elaboración de una sabiduría? ¿No es una pretensión desmesurada afirmar que la vida puede salirnos bien, como si se tratara de un soufflé o una ternera estofada, cuando nos referimos a todo aquello que no depende de nosotros en nuestra existencia, sino de las casualidades del nacimiento, de la pura contingencia de los acontecimientos, de la suerte o las desgracias más temibles? ¿No es conceder demasiada relevancia a nuestro desventurado ego, a una voluntad libre que sólo tiene un papel secundario de composición en la obra de nuestra vida?” .
Una fábula para hacer camino
"Érase una vez un granjero que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho malherido. Se lo llevó a su casa, lo curó y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a comportarse como estos. Un día, un naturalista que pasaba por allí le preguntó al granjero:
¿Por qué este águila, el rey de todas las aves y pájaros, permanece encerrado en el corral con los pollos?
El granjero contestó: Me lo encontré malherido en el bosque, y como le he dado la misma comida que a los pollos y le he enseñado a ser como un pollo, no ha aprendido a volar. Se comporta como los pollos y, por tanto, ya no es un águila.
El naturalista dijo: El tuyo me parece un bello gesto, haberle recogido y haberle curado. Además le has dado la oportunidad de sobrevivir y le has proporcionado la compañía y el calor de los pollos de tu corral. Sin embargo, tiene corazón de águila y con toda seguridad, se le puede enseñar a volar ¿Qué te parece si le ponemos en situación de hacerlo?
- No entiendo lo que me dices. Si hubiera querido volar, lo hubiese hecho. Yo no se lo he impedido.
- Es verdad, tú no se lo has impedido, pero como tú muy bien decías antes, como le enseñaste a comportarse como los pollos, por eso no vuela. ¿Y si le enseñáramos a volar como las águilas?
- ¿Por qué insistes tanto? Mira, se comporta como los pollos y ya no es un águila, qué le vamos a hacer. Hay cosas que no se pueden cambiar.
- Es verdad que en estos últimos meses se está comportando como los pollos. Pero tengo la impresión de que te fijas demasiado en sus dificultades para volar. ¿Qué te parece si nos fijamos ahora en su corazón de águila y en sus posibilidades de volar?
- Tengo mis dudas. ¿Qué es lo que cambia si, en lugar de pensar en las dificultades, pensamos en las posibilidades?
- Me parece una buena pregunta la que me haces. Si pensamos en las dificultades, es más probable que nos conformemos con su comportamiento actual. Pero, ¿no crees que, si pensamos en las posibilidades de volar, esto nos invita a darle oportunidades y a probar si esas posibilidades se hacen efectivas?
- Es posible.
- ¿Qué te parece si probamos?
- Probemos.
Animado, el naturalista al día siguiente sacó al aguilucho del corral, lo cogió suavemente en brazos y lo llevó hasta una loma cercana. Le dijo:
- Tú perteneces al cielo, no a la tierra. Abre tus alas y vuela. Puedes hacerlo.
Estas palabras persuasivas no convencieron al aguilucho. Estaba confuso y al ver desde la loma a los pollos comiendo, se fue dando saltos a reunirse con ellos. Creyó que había perdido su capacidad de volar y tuvo miedo. Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho al tejado de la granja y le animó diciendo:
- Eres un águila. Abre las alas y vuela. Puedes hacerlo.
El aguilucho tuvo miedo de nuevo de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. Nunca lo había contemplado desde aquella altura. Temblando, miró al naturalista y saltó una vez más hacia el corral. Muy temprano al día siguiente el naturalista llevó al aguilucho a una elevada montaña. Una vez allí le animó diciendo:
- Eres un águila, abre las alas y vuela.
El aguilucho miró fijamente los ojos del naturalista. Este, impresionado por aquella mirada, le dijo en voz baja y suavemente:
- No me sorprende que tengas miedo. Es normal que lo tengas. Pero ya verás como vale la pena intentarlo. Podrás recorrer distancias enormes, jugar con el viento y conocer otros corazones de águila. Además estos días pasados, cuando saltabas pudiste comprobar qué fuerza tienen tus alas.
El aguilucho miró alrededor, abajo hacia el corral y arriba hacia el cielo. Entonces, el naturalista lo levantó hacia el sol y lo acarició suavemente. El aguilucho abrió lentamente las alas y finalmente con un grito triunfante, voló alejándose en el cielo. Había recuperado por fin sus posibilidades.

Actividad para la reflexión

1. De acuerdo con lo leído en la introducción y según su experiencia de vida, ¿qué cree que debe ser una vida realizada?
2. Según lo leído, ¿qué elementos se deberían tener en cuenta para lograr la realización en la vida?
3. ¿Por qué se puede considerar excluyente a nuestra cultura en el ámbito de la realización personal?
4. Según la fábula, ¿por qué ciertos temores inciden en nuestra realización personal?
5. De acuerdo con la situación del aguilucho de la fábula, ¿cómo influye la educación en la realización de los seres humanos?
6. Realice una comparación entre el texto de la introducción y el de la fábula. Identifique semejanzas.

lunes, 21 de abril de 2014

                                                           COMO HACERLO

ANALIZA LA ESTRUCTURA  Y CONTESTA CONSCIENTE MENTE, PARA ANALIZAR TU VIDA.

1. El punto de partida Mi situación 

1. Mis fortalezas. 

2. Mis debilidades. 

1. ¿Quiénes han sido las personas que han tenido mayor influencia en mi vida y de qué manera? 

2. ¿Cuáles han sido mis intereses desde la edad temprana? 

3. ¿Cuáles han sido los acontecimientos que han influido en forma decisiva en lo que soy ahora? 

4. ¿Cuáles han sido en mi vida los principales éxitos y fracasos? 

5. ¿Cuáles han sido mis decisiones más significativas? 

3. Rasgos de mi personalidad 

Enuncie 5 aspectos que más le gustan y 5 que no le gustan con relación a: 

1. Aspecto físico 

2. Relaciones sociales 

3. Vida espiritual 

4. Vida emocional 

5. Aspectos intelectuales 

6. Aspectos vocacionales 

4. Quién soy 

1. ¿Cuales son las condiciones facilitadoras o impulsadoras de mi desarrollo (tanto personales como las existentes en el medio). 

2. ¿Cuáles son las condiciones obstaculizadoras o inhibidoras para mi desarrollo (tanto personales como las existentes en el medio). 

3. Organice la información obtenida teniendo en cuenta los siguientes aspectos: 

1. Es posible el cambio 

2. Es factible el desarrollo 

3. No es posible cambiar (justificar porque no) 

4. ¿Cuál será el plan de acción a seguir? 

5. ¿Quién seré? Convertir sueños en realidad 

1. ¿Cuáles son mis sueños? 

2. ¿Cuáles son las realidades que favorecen mis sueños? 

3. ¿Cómo puedo superar los impedimentos que la realidad me plantea para realizar mis sueños? ¿Cómo puede potenciar o enriquecer mis condiciones facilitaras? ¿Cómo puedo enfrentar las condiciones obstaculizadoras? 

4. ¿Cómo sé que logré realizar lo que quería? ¿Cuáles serán las soluciones? ¿Cuáles serán las acciones derivadas a seguir? 

6. Mi programa de vida 

1. El propósito de mi vida. es... 
2. Analizo mi realidad para realizar el plan de acción: ¿Cuál es mi realidad? ¿Qué tengo? ¿Qué necesito? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué voy a hacer?

Dibujando nuestra visión de vida

En épocas cruciales de nuestra vida, como el cumpleaños, fin de año y comienzo de un nuevo ciclo, nos podemos sentir frustrados y reflexionamos sobre los desafíos que enfrentamos en la vida. Una herramienta poderosa es redescubrir nuestra misión de vida y dibujar un mapa mental de una nueva visión personal.
Las siguientes interrogantes nos ayudarán a construir el mapa mental y moldear un nuevo futuro.

¿Qué te gustaría ver diferente en tu vida dentro de un año? ¿Qué te gustaría fuera tu vida para siempre? Es importante pensar en los momentos donde nos hemos sentido más frustrados, y lo más probable fue en ese instante donde perdiste tu visión personal. Si deseas transformar tu vida el primer

Paso es crear una visión de tu vida ideal.
Eso significa imaginarte a ti mismo viviendo en un nivel mayor, eso significa dejar el miedo para no minimizar tus sueños, eso significa hacer cambios atrasados, eso significa dejar el drama
y abrirse a la posibilidad de una vida satisfactoria y con un éxito extraordinario.
Algunas veces hemos creado una visión y hemos permitido que otros intervienieran, es por ello que nos sentimos frustrados por no haber alcanzado lo nuestro.
Toma control de tu vida y comienza el proyecto de moldear tu futuro, dibuja tu visión y ese nuevo propósito de vida.

Tómate un tiempo para ti (te lo mereces) y comienza a escribir las respuestas de las siguientes interrogantes. El ejercicio te ayudará a crear una visión clara y convincente.
¿Qué te molesta más en tu vida? (Al obtener respuestas claras sobre lo que no te gusta en tu vida, puedes crear una visión que apoya algo mucho mejor.)
¿Cuál es tu trabajo o negocio ideal?
¿Cuál es tu relación amorosa ideal?
¿Qué harías para que en tu vida te sientas financieramente abundante?
¿Qué te parece tu físico?
¿Qué significa para ti una vida espiritual satisfactoria?
¿Qué significa para ti una vida social satisfactoria?
¿Qué más quieres en tu vida que no existe ahora?

A medida que reflexionamos sobre estas preguntas, deja que tu imaginación trabaje. Tu visión es la base de las metas que crearás y las acciones que tomarás al embarcarte en el desafío de una vida de éxito.
Revisa tu visión a menudo y ajústala a medida que descubres más acerca de ti y de lo más importante para ti. Aunque tu visión es acerca tu futuro, son más importantes las cosas que haces en el presente para crear ese futuro.

Permite que tu visión te sirva como una brújula, mirándola de manera periódica para asegurarte de que estás tomando los pasos que te mantendrán en curso. Deja que tu visión te inspire para hacer los cambios que te llevarán a una vida mejor.
La clave es mirar la situación desde una nueva perspectiva para que puedas crear una nueva visión que te lleve a un lugar mejor. En lugar de forzar la situación pregúntate: “¿Qué opciones tengo yo que aún no he considerado?”.

Plan de acción
Comprométete a mejorar la situación más frustrante y considera el dicho “si siempre haces lo mismo obtendrás el mismo resultado”.
La clave es el impulso, incluso si es sólo un pequeño paso. Puede ser 15 minutos de ejercicio o negándote a participar en una discusión, cambiar de actitud y ser un buen oyente, reconocer que para lograr las metas financieras deberás aumentar los ingresos o disciplina en los gastos.
Recomendación
Toma acción en tres frustraciones que quieres aliviar. Imagínate cómo te sentirías si eres libre de estas frustraciones.
MAPA MENTAL DEL PROYECTO DE VIDA
En este ejemplo, la idea central es el "Éxito en la vida". Hay 6 ideasrelacionadas con ese éxito. A su vez, cada uno de esos conceptos tiene otras ideas a su alredededor.

1.-Salud = Buena alimentación, Ejercicio, Sin Vicios, Revisión Médica.


2.-Familia = Pareja, Hijos y Educación, Cooperación, Responsabilidad.


3.-Crecimiento Personal = Valores, Educación, Religión.


4.-Esparcimiento = Descanso, Diversión, Vacaciones.


5.-Labor Social = Beneficencia, Enseñanza, Cooperación.


6.-Libertad económica. = Negocio, Inversión, Riqueza.


Crea tú tus propios mapas mentales para todos tus proyectos. Recuerda que "somos lo que pensamos".